Cómo preparar un archivo para imprimir: guía simple para quienes no son diseñadores
Color CMYK, sangría, resolución y tipografías en curvas: los cuatro puntos que evitan que tu impreso salga borroso, con colores apagados o con bordes cortados.

La mayoría de los problemas de impresión no se originan en la máquina, sino en el archivo. Un logo sacado de una captura de pantalla, un color que se ve intenso en el computador y apagado en papel, o un texto con una tipografía que el taller no tiene: todos son errores evitables. Esta guía resume lo esencial para que tu trabajo salga como lo imaginaste, sin necesidad de ser diseñador.
1. Usa el modo de color correcto: CMYK
Las pantallas muestran el color con luz (RGB: rojo, verde y azul). Las impresoras y plotters trabajan con tinta (CMYK: cian, magenta, amarillo y negro). Los colores muy brillantes o "neón" que ves en pantalla no existen en CMYK, por eso al imprimir pueden verse más apagados.
- Si puedes, diseña directamente en modo CMYK.
- Evita depender de colores fosforescentes: pide una muestra o una prueba si el color es crítico para tu marca.
- Para textos pequeños, usa negro puro de un solo canal para que queden nítidos.
2. Agrega sangría y respeta los márgenes de seguridad
Cuando un impreso se corta (tarjetas, flyers, etiquetas), la guillotina puede variar milímetros. Para evitar bordes blancos, el fondo debe extenderse más allá del tamaño final: eso se llama sangría, y lo habitual es dejar 3 mm por cada lado. A la inversa, mantén textos y logos al menos a 4 mm del borde para que nada importante quede cortado.
3. Convierte los textos a curvas
Si tu archivo usa una tipografía que no está instalada en el computador del taller, el programa la reemplaza por otra y el diseño se descuadra. La solución es convertir los textos a curvas o contornos antes de enviar el archivo:
- Illustrator: seleccionar todo y usar Crear contornos (Ctrl + Shift + O).
- CorelDraw: seleccionar el texto y convertir a curvas (Ctrl + Q).
- Photoshop: rasterizar o convertir el texto a formas.
4. Cuida la resolución de las imágenes
Las imágenes de internet suelen tener 72 DPI, pensadas para pantalla, y se pixelan al imprimir. Como referencia:
- Papelería, folletos, DTF y DTF UV: imágenes a 300 DPI en tamaño real.
- Gran formato (gigantografías, lienzos, pendones): alrededor de 150 DPI a escala real suele ser suficiente, porque se ven desde lejos.
Si solo tienes tu logo en baja resolución, lo mejor es pedir el original vectorial a quien lo diseñó. Un logo vectorial se puede ampliar a cualquier tamaño sin perder calidad.
Qué formato enviar
El formato ideal es un PDF de impresión. Para logos, grabado láser y estampados, los archivos vectoriales (.ai, .svg, .eps) son los más cómodos. Si tu diseño no es vectorial, un PNG con fondo transparente a buena resolución funciona bien para técnicas como DTF textil y DTF UV.
¿No estás seguro de tu archivo?
No tienes que resolverlo solo. Puedes revisar nuestra guía de preparación de archivos con más detalle, y nuestro equipo de diseño revisa los archivos antes de enviarlos a producción e indica si algo necesita ajuste. Si tienes dudas, escríbenos y te orientamos.
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